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Todos Fuimos Prenatales: ¡Viva La Vida Prenatal!

Todos Fuimos Prenatales: ¡Viva La Vida Prenatal!

Paperback

Women's HealthGeneral ParentingGeneral Poetry

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ISBN13: 9798170785698
Publisher: Independently Published
Pages: 112
Weight: 0.35
Height: 0.23 Width: 6.00 Depth: 9.00
Language: Spanish
Viva la Vida desde su primer latido: Una revolución que lidera el poeta Manuel José Ramírez Vera!

Queridos amigos, amigas, valientes activistas de la vida, y todos los que sienten en su corazón la urgencia de un cambio profundo:

Hoy, en este día que marca un nuevo comienzo, celebro no solo un año más de existencia, sino también el milagro de haber llegado a este mundo. Recuerdo con claridad aquella primera travesía, cuando nadaba en el líquido amniótico de mi madre María Amada, en un espacio de amor y protección, donde la vida aún era un misterio por descubrir. Era un tiempo de esperanza, de pureza, de promesas aún no dichas. Hasta que, de repente, el mundo cambió La fuente reventó, y mi madre empezó a pujar, dando a luz a un ser que aún no conocía, pero que ya llevaba en su interior el peso de un destino lleno de promesas.

Recuerdo ese momento con intensidad: Cuando salí al mundo, lo primero que hice fue reír. Una risa pura, espontánea, como un canto de vida que resonó en aquel pequeño espacio de luz y amor. La expresión de mi madre al verme fue un instante eterno: Dios mío, qué belleza!, exclamó con lágrimas de alegría y asombro. Me tomó entre sus brazos, me besó con ternura, y me envolvió en su pecho, donde escuché por primera vez el latido de una vida que se entrelazaba con la mía. Desde aquel instante, le he dado gracias a mi madre por haberme traído a este mundo, por haberme dado la oportunidad de existir, de sentir, de amar.

En aquellos tiempos, no existía la sombra del genocidio prenatal ni la ideología que justifica el asesinato de los más vulnerables antes de nacer. La vida era un regalo sagrado, un milagro que merecía ser protegido, defendido y celebrado. Pero hoy, en un momento oscuro y contradictorio, esa misma vida se ve amenazada por una cultura que la ignora, que la desprecia, que la niega bajo el pretexto de la conveniencia, la comodidad o la ignorancia.

Por eso, hoy, en este día de celebración de la vida, quiero instaurar formalmente una revolución por la vida prenatal. Una revolución que no sea solo palabras, sino acciones concretas, un movimiento que recorra mares y continentes, que cruce fronteras y corazones, en defensa de los más indefensos. Invito a Greta Thunberg, símbolo de la juventud comprometida, y a todos los activistas jóvenes del mundo, a unirse a esta causa universal. Pero también invito a los veteranos y veteranas que han luchado por la justicia y la dignidad humanas, a que se unan a esta cruzada por la vida.

Imaginemos una flotilla que navegue por los océanos, llevando ayuda humanitaria, recursos, esperanza y conciencia. Una flota que recorra las costas, los ríos, los caminos, para recordar que cada vida que comienza es un acto de amor y de responsabilidad. Que cada ser humano, desde su primer latido, merece ser protegido y respetado. Que la vida no es un derecho que se concede, sino un derecho que se recibe y debe ser defendido con toda nuestra fuerza.

Este movimiento será formado por médicos y médicas, enfermeros y enfermeras, psicólogos y psicólogas, y todo aquel personal dedicado a la salud y el bienestar, porque la ciencia y la compasión deben unirse en esta causa. Pero también por todos los que creen en la dignidad humana, por los que sienten en su interior que la vida, en todas sus etapas, es un don que debe ser preservado. La vida prenatal no es solo un concepto, sino una realidad que merece protección, cuidado y amor.

Porque si todos hemos logrado nacer, si hemos tenido la oportunidad de sentir la luz del mundo y la calidez del amor, entonces tenemos el deber moral de promover esa misma oportunidad para todos los que aún no han llegado a este mundo. La vida no es una elección, sino un derecho fundamental que debe ser defendido sin condiciones, sin excepciones. La dignidad humana empieza en el vientre materno, en ese espacio sagrado donde la vida comienza

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