Historia del Estado de Aguascalientes
Paperback
Currently unavailable to order
ISBN10: 1234897334
ISBN13: 9781234897338
Publisher: General Books
Pages: 132
Weight: 0.55
Height: 0.28 Width: 7.44 Depth: 9.69
Language: English
ISBN13: 9781234897338
Publisher: General Books
Pages: 132
Weight: 0.55
Height: 0.28 Width: 7.44 Depth: 9.69
Language: English
Ce livre historique peut contenir de nombreuses coquilles et du texte manquant. Les acheteurs peuvent generalement telecharger une copie gratuite scannee du livre original (sans les coquilles) aupres de l'editeur. Non reference. Non illustre. 1881 edition. Extrait: ... En uno de los muchos combates que se libraron en San Luis, fue acribillado a balazos el valiente joven t. Jose Maria ArellanOj que asalte audazmente una de las mas peligrosas trincheras enemigas. Quiza a consecuencia de esas y otras heridas, A rellano ha quedado ciego. mas sangrienta derrota en Ahualulco, salvandose de ella unicamente la seccion que mandaba el coronel D. Ignacio Zaragoza, a cuyo lado se encontraban Gomez Portugal y Ortigosa, testigos de aquel desastre cuya inmediata consecuencia fue la prolongacion de la guerra por mas de, dos anos. D. Jose Maria Rangel, que mas tarde figuro como liberal, era en aquella epoca reaccionario. El fue quien aposto gentes desde el campo de la guerra hasta la hacienda de Cienega Grande, y llevo a Aguascalientes la funesta nueva que circulo otro dia a las dos de la tarde. El Estado no tenia tropas; sus recursos estaban agotados; de manera que la noticia causo un panico terrible. El coronel Coronado, que estaba en San Jacinto, era nuestra unica esperanza de salvacion; pero este caudillo permanecio poco tiempo en Aguascalientes y se dirigio con sus fuerzas a Guadalajara, cooperando a la toma de Ja capital de Jalisco que tuvo lugar un mes despues del desastre de Ahualulco. Miramon (D. Joaquin) y Patron amagaban a fines de Octubre a Aguascalientes y fue preciso que el gobierno se retirase a Zacatecas a donde le siguieron los liberales. Pocos de estos permanecieron en nuestra capital, y, los que alli quedaron, tuvieron suficientes motivos para...
